UN NUEVO AÑO PARA SEGUIR CUIDANDO MEJOR: INICIO DEL AÑO ESCOLAR EN LOS CEBE
Con el inicio del año escolar 2026, la Fundación Ignacia renueva su compromiso con el bienestar y desarrollo de los niños, niñas y adolescentes atendidos en los Centros de Educación Básica Especial (CEBE) N.° 07 La Inmaculada y N.° 09 San Francisco de Asís.
Este año, 280 estudiantes retornan a las aulas, trayendo consigo historias, desafíos y, sobre todo, oportunidades de aprendizaje y crecimiento. Cada uno de ellos forma parte de una comunidad educativa que requiere acompañamiento especializado, cuidado permanente y un entorno que promueva su desarrollo integral.
En ese contexto, la Fundación retoma su apoyo a ambos CEBE a través de intervenciones que buscan ir más allá de lo asistencial. El enfoque está puesto en contribuir de manera articulada al proceso educativo, fortaleciendo condiciones que permitan a los estudiantes aprender, participar y desarrollarse con mayor autonomía.
El servicio de atención alimentaria y cuidado nutricional continuará garantizando almuerzos adecuados a los requerimientos de la población, incorporando además un enfoque que integra la alimentación al proceso educativo y terapéutico. Durante el momento del almuerzo se promoverán habilidades funcionales vinculadas a la autonomía, la tolerancia sensorial, la interacción y el reconocimiento del entorno, convirtiendo este espacio en una oportunidad concreta de aprendizaje y desarrollo.
De manera complementaria, se implementará el servicio de apoyo especializado para las actividades de aprendizaje, que incorpora profesionales en áreas como terapia física, terapia ocupacional, apoyo en aula y disciplinas artísticas como música y danza. Estas intervenciones están orientadas a favorecer la participación de los estudiantes, respetando sus ritmos, necesidades y potencialidades.
En el caso del CEBE La Inmaculada, además, se continuará fortaleciendo la atención vinculada a la salud auditiva, contribuyendo a mejorar las condiciones de acceso a la comunicación y al aprendizaje de los estudiantes.
Todas estas acciones se desarrollan en coordinación con la congregación Hermanas Franciscanas de la Inmaculada y las instituciones educativas y sus equipos, en un marco de respeto a su dinámica interna y con un objetivo común: mejorar la calidad de vida de los estudiantes a través de un acompañamiento integral y sostenido.
El inicio del año escolar no es solo el comienzo de clases. Es también una oportunidad para renovar compromisos, fortalecer alianzas y seguir avanzando hacia una atención más articulada, pertinente y humana.
Porque detrás de cada estudiante hay una historia.
Y acompañarla bien es una responsabilidad compartida.