evento 09 Marzo 12:00 am

DOÑA IGNACIA Y SU FUNDACIÓN: 96 AÑOS JUNTO AL PUERICULTORIO PÉREZ ARANÍBAR

Este 9 de marzo el Puericultorio Pérez Araníbar conmemora 96 años de existencia, casi un siglo dedicado a brindar protección, cuidado y oportunidades a niños y adolescentes en situación de vulnerabilidad. A lo largo de toda esta historia, una presencia ha sido constante: el apoyo inicial de doña Ignacia Rodulfo y López Gallo y, posteriormente, el acompañamiento permanente de la Fundación Ignacia.

Incluso antes de que el Puericultorio iniciara sus actividades, doña Ignacia ya demostraba una profunda sensibilidad frente a la situación de los niños huérfanos. Su preocupación por el bienestar de la niñez más vulnerable la llevó a apoyar decididamente la iniciativa de Augusto Pérez Araníbar cuando, en la década de 1920, impulsó la creación de un orfelinato destinado a brindar protección y oportunidades a los menores sin familia.

Desde el momento en que conoció el proyecto, doña Ignacia decidió respaldarlo plenamente. Su apoyo acompañó las primeras etapas de la iniciativa y continuó, a través de la Fundación Ignacia, cuando la institución empezó a funcionar formalmente en 1930. Así, desde su concepción misma, el Puericultorio contó con el respaldo de una benefactora comprometida con la causa de la niñez desprotegida.

EL LEGADO CONTINÚA CON LA FUNDACIÓN IGNACIA

Su compromiso no se limitó a su vida. Con visión de futuro, doña Ignacia dejó establecido en su testamento que el apoyo al Puericultorio continuara incluso después de su fallecimiento, asegurando que la ayuda brindada a los niños huérfanos se mantuviera en el tiempo.

Gracias a esa decisión, el respaldo al Puericultorio se institucionalizó a través de la Fundación Ignacia, entidad que desde entonces ha continuado y fortalecido la labor solidaria iniciada por su fundadora.

Durante décadas, la Fundación ha mantenido un vínculo permanente con el Puericultorio, apoyando su funcionamiento y contribuyendo al bienestar de los niños y adolescentes que viven en la institución. En sus primeras etapas, esta ayuda se expresó principalmente mediante subsidios económicos destinados a apoyar el sostenimiento del albergue.

Con el paso del tiempo, sin embargo, el modelo de apoyo evolucionó para adaptarse a las nuevas necesidades. Hoy la Fundación no solo brinda subvenciones, sino que desarrolla una gestión más integral de la ayuda, orientada a mejorar la calidad de vida de los menores.

Esta colaboración se materializa en múltiples iniciativas, como el apoyo a la provisión de alimentos, suplementos nutricionales y medicamentos, el respaldo a programas de atención psicológica y actividades recreativas, así como en proyectos de mejora de infraestructura y servicios dentro del Puericultorio.

APOYO CLAVE PARA SU MISIÓN

La importancia de este respaldo es ampliamente reconocida por quienes trabajan en el Puericultorio. Su directora, Andrea Harman, destacó que la Fundación Ignacia se ha convertido en un aliado fundamental para el desarrollo de su labor.

Según señala, el apoyo de la Fundación resulta clave para poder brindar a los niños y adolescentes una atención integral que incluya salud, alimentación, acompañamiento psicológico y espacios adecuados para su desarrollo. Gracias a este respaldo, el Puericultorio puede continuar cumpliendo su misión de ofrecer protección y oportunidades a quienes más lo necesitan.

A lo largo de estos 96 años, miles de niños han pasado por esta institución y han encontrado allí un lugar seguro para crecer y formarse. Al celebrarse un nuevo aniversario del Puericultorio, la Fundación Ignacia reafirma su compromiso constante con los niños más vulnerables, inspirado en la generosidad y visión de su fundadora, una mujer que decidió dedicar su vida y su patrimonio a proteger el futuro de los más vulnerables.


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