evento 04 Junio 12:00 am

TALLERES TERAPÉUTICOS: UNA APUESTA POR LA DIGNIDAD Y EL BIENESTAR EN EL HOGAR DE LA PAZ

Con el objetivo de mejorar la calidad de vida de las personas albergadas en el Hogar de la Paz, administrado por las Hermanas Misioneras de la Caridad, se vienen desarrollando talleres terapéuticos dirigidos a un grupo de residentes conformado por adultos y adultos mayores en situación de abandono, muchos de ellos afectados por enfermedades crónicas y trastornos de salud mental.

Actualmente, el Hogar de la Paz alberga a 87 personas en situación de abandono y extrema vulnerabilidad. Dentro de esta población, un grupo de 53 varones residentes del primer piso constituye el público objetivo de los talleres terapéuticos. Sus edades fluctúan entre los 37 y 94 años, con un promedio de 68 años, y presentan diversas patologías crónicas, especialmente trastornos psiquiátricos y neurológicos como esquizofrenia, ansiedad y distintos tipos de demencia, condiciones que requieren una atención integral y permanente.

La iniciativa surge tras identificar una necesidad concreta dentro del hogar. Si bien durante las mañanas los residentes participan en actividades de alimentación, terapias físicas, atención ocupacional, prácticas religiosas y visitas de voluntarios, las tardes transcurren con escasas actividades programadas. Esta situación favorece el sedentarismo, el exceso de sueño diurno y la alteración de los ciclos de descanso, generando consecuencias negativas en la salud física y emocional de los albergados.

Frente a esta realidad, la Fundación Ignacia aprobó la implementación de talleres terapéuticos vespertinos que se realizan los lunes, miércoles y viernes, de 2:00 a 4:00 de la tarde, durante un período inicial de tres meses. Las actividades están a cargo de profesionales especializados e incluyen materiales y recursos necesarios para su adecuado desarrollo.

Los talleres combinan ejercicios de estimulación cognitiva, actividad física adaptada, dinámicas ocupacionales y espacios de interacción social. Estas intervenciones no farmacológicas son ampliamente reconocidas por contribuir a mejorar la regulación del sueño, fortalecer capacidades funcionales, estimular la memoria y favorecer un mejor estado de ánimo. Asimismo, ayudan a reducir la ansiedad, la irritabilidad y otras manifestaciones conductuales asociadas a trastornos neuropsiquiátricos.

Más allá de sus beneficios terapéuticos, esta iniciativa representa una oportunidad para que los residentes mantengan una participación activa en su entorno cotidiano, fortaleciendo vínculos, recuperando rutinas saludables y encontrando espacios de recreación y aprendizaje. En una población particularmente vulnerable, cada actividad constituye una herramienta para preservar la autonomía, promover la inclusión y reforzar el sentido de dignidad personal.

A través de este programa, la Fundación reafirma su compromiso con una atención centrada en la persona y con el desarrollo de acciones que contribuyan a un envejecimiento más activo, seguro y humano. Los talleres terapéuticos son, en ese sentido, una muestra concreta de cómo pequeñas intervenciones pueden generar grandes cambios en la vida de quienes más lo necesitan.